La construcción de las obras para el Sistema Integrado de Transporte Masivo del Valle de Aburrá, requiere la adquisición de predios y se lleva a cabo un desplazamiento involuntario de la población que habita allí y en muchas ocasiones el traslado de sus actividades económicas y sociales.
Con el fin de mitigar estos impactos en esta población y de acuerdo con los parámetros establecidos por el Manual de Operaciones del Banco Mundial Políticas Operacionales -PO 412 y el Marco de política de reasentamiento del Departamento Nacional de Trasporte Urbano, la empresa ha construido planes de reasentamiento para el municipio de Medellín y una resolución (No 38 de 2005) para reconocimientos económicos.